La emotividad no llegó cuando la donadora decidió colaborar, sino cuando le comentamos a quién había ayudado. En esta nota te mostramos como hacemos para hacer solidaridad organizada al comunicarle a cada donador a que organización verificada o persona está ayudando. Cada día retiramos donaciones a domicilio y muchas veces nos percatamos que cada acción no solo cambia una vida, sino dos. Hace algunos días, nos comunicamos con una donadora para comunicarle que la silla de ruedas que retiramos de su domicilio finalmente había llegado a una persona en situación de vulnerabilidad que realmente la necesitaba. La reacción fue inmediata. Se quebró, lloró y nos agradeció la noticia.
La mujer no se emocionó cuando entregó la silla sino cuando supo a quién había llegado. Fue entonces cuando, vuelve a cobrar sentido una frase que se convirtió en parte de nuestra identidad: “Si ayudás, te ayudás”. Porque cuando una donación encuentra el destino correcto, no solo mejora la vida de quien la recibe, también transforma a quien decide ayudar.
La historia comenzó cuando Norma, directora del Merendero Divino Niño y voluntaria de nuestro espacio, detectó la necesidad urgente de un vecino en su barrio. Por su experiencia en el territorio, pudo identificar rápidamente qué hacía falta y activar la red solidaria. Junto con la silla llegaron también otros elementos de primera necesidad y un colchón donado por una vecina comprometida con la comunidad.
Así, gracias a la articulación entre organizaciones y personas dispuestas a ayudar, una necesidad concreta encontró una respuesta. No hacemos asistencia directa a particulares, sino que conectamos a quienes desean ayudar con organizaciones que conocen las necesidades de cada comunidad. La red funciona mediante voluntarios que retiran donaciones en domicilios particulares y las destinan a organizaciones miembro.
Actualmente, más de 400 organizaciones de Tucumán forman parte de esta comunidad solidaria, articulando recursos y esfuerzos para garantizar que cada donación llegue al lugar indicado y se transforme en una solución real.
Ese modelo de trabajo permite que la solidaridad deje de depender del azar y se convierta en una acción organizada, responsable y transparente.
Porque donar no es solamente entregar un objeto sino confiar y tender un puente entre personas que probablemente nunca se conocerán. Y muchas veces, también es descubrir que mientras alguien recibe ayuda, algo dentro nuestro también cambia y vuelve a llenarse de esperanza.
Por eso, en Los que Ayudan estamos convencidos de algo que se confirma una y otra vez en cada historia que atraviesa la red: Si ayudás, también te ayudás.
La justicia también puede construir comunidad y una muestra de ello es el nacimiento de “Los que ayudan”. En una apuesta sin precedentes a nivel pais, el MPF Tucumán impulsó la justicia restaurativa que luego dió origen a “Los que ayudan”.
Desde el año 2021, el MPF Tucumán viene consolidando un modelo innovador de justicia restaurativa que prioriza la reparación del daño, la solución de los conflictos penales y la generación de beneficios concretos para las víctimas y la sociedad.
A través de políticas reparatorias cientos de organizaciones sociales, hospitales e instituciones públicas comenzaron a recibir recursos provenientes de reparaciones penales, bienes recuperados del delito y vehículos que permanecían durante años en depósitos judiciales, perdiendo valor, destinados en muchos casos a su destrucción.
Para coordinar estas acciones se creó el Equipo de Coordinación de Políticas Reparatorias (ECPR), un espacio interdisciplinario que articula el trabajo con las Unidades Fiscales y con ONGs de toda la provincia, buscando que cada resolución judicial pueda convertirse también en una oportunidad para reconstruir el tejido social y generar impacto comunitario.
Los resultados acompañaron esta política criminal: más de 1.100 instituciones recibieron recursos, se entregaron más de 350 vehículos a organizaciones públicas y tres inmuebles vinculados al narcomenudeo fueron destinados a entidades dedicadas a la prevención y recuperación de adicciones.
Sin embargo, el contacto cotidiano con las organizaciones sin fines de lucro permitió advertir una realidad que excedía el ámbito estrictamente judicial: cientos de referentes comunitarios continuaban enfrentando necesidades urgentes, resignando valiosos proyectos sin concretarse por falta de recursos y de espacios confiables donde poder gestionar y así vincular la solidaridad con quienes más la necesitaban.
Fue entonces cuando el MPF decidió dar un paso poco habitual para un organismo del sistema de justicia, pero profundamente coherente con una concepción de justicia comprometida con la comunidad. Aunque no constituye una función tradicional del Poder Judicial, el MPF entendió que no podía permanecer indiferente frente a las necesidades del territorio y a la enorme capacidad solidaria existente en la sociedad tucumana. De esa convicción nació Los que ayudan, una red de ONGs unidas en una plataforma destinada a conectar a quienes desean ayudar con organizaciones e instituciones que trabajan ayudando todos los días en los barrios de la provincia.
Actualmente, el espacio reúne a más de 400 organizaciones verificadas y fiscalizadas, visibilizando su trabajo y generando confianza para que ciudadanos, empresas e instituciones puedan colaborar con transparencia y seguridad.
El crecimiento de esta comunidad solidaria produjo además un cambio cultural que involucró a todos los sectores de la sociedad. Organizaciones de bien común, empresas, comerciantes, profesionales y vecinos comenzaron a construir nuevas formas de colaboración, superando distancias geográficas y articulando esfuerzos para llegar a cada rincón del territorio provincial.
Hoy, una asociación integrada por empresarios y referentes comunitarios acompaña la gestión de ayudas y visibilización de necesidades. El primer paso fue conformar un voluntariado integrado por referentes de distintas organizaciones quienes coordinan el retiro y distribución de donaciones provenientes de particulares La red recibe actualmente un promedio de 40 donaciones semanales y continúa creciendo gracias al compromiso de cientos de tucumanos que decidieron sumarse a una idea simple pero poderosa: cuando la ayuda se organiza, se multiplica.
Porque si bien perseguir el delito y garantizar el acceso a la justicia es la misión del Ministerio Público Fiscal, contribuir a fortalecer los lazos comunitarios y promover una sociedad más solidaria también forma parte del compromiso de una institución que entiende que la justicia no termina en una sentencia, sino que continúa en la construcción de una comunidad mejor.
Todo indica que esta historia recién comienza.
La referente que recorrió el territorio comunitario durante más de 30 años transformando vidas, llegando a lugares que ella misma rescató del olvido con su acción incansable.
Mimí no solo soñaba con cambiar la realidad: ella lo hacía. Construyó comedores, guarderías, consultorios, bibliotecas y talleres, siempre abriendo sus puertas a todos, sin importar de dónde venían. Ella representaba a cada paso la esencia de la solidaridad organizada.
Como integrante de nuestro espacio contagio esa mirada llena de esperanza y energía única para convertir obstáculos en oportunidades. Gracias por enseñarnos que con compromiso se puede hacer mucho, incluso con poco. Desde Los que Ayudan acompañamos a todo el sector de las organizaciones de la sociedad civil, quienes pierden hoy a una gran referente.
Hasta siempre, compañera Mimí. Tu legado vive en cada paso que dimos y daremos.
